LA DIMENSIÓN DEL CAMPO DE LA RECREACIÓN EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA
Educación popular desde el pueblo y su concepto de cimentación de las culturas originarias *

GUSTAVO ROLANDO COPPOLA **

RESUMEN

En el presente artículo se intenta rescatar el devenir que llevó a la construcción del Campo de la Recreación desde las problemáticas sociales derivadas de la construcción de la Nación, de la inmigración externa e interna, de las políticas asistencialistas y populistas, así como a la destrucción de la acción del campo durante la dictadura desde el imperio del “neoliberalismo”. El artículo presenta al lector acciones que llevan hoy día a la recuperación del campo, y a su inserción en la concientización hacia una transformación.

PALABRAS CLAVES: recreación – educación popular – construcción de la nacionalidad – desmovilización – concientización

EL CONTEXTO

Según la Constitución de la Nación, Argentina se constituyó como una República Federal Representativa, cuyos valores democráticos se fundaron en los preceptos liberales surgidos del humanismo europeo prerrevolución Francesa, así como en aquellos que fortalecieron el poder burgués liberal capitalista en el mundo central.

En los hechos, el país se organiza de tal forma que los poderosos de siempre, asociados con la hegemonía del mundo central, supieron gobernarla alternándose en el poder sin mirar si se cumplía o se suspendía la vigencia de la misma “Carta Magna” que desde su grupo habían promulgado. Asimismo, a cada vez que surgía una fuerza popular que supiera de la lucha por la garantía de los preceptos constitucionales básicos y/o intentaran mejorar la situación socioeconómica de los más desprotegidos, el poder omnipotente sabía encontrar a los aliados perfectos para que, en nombre de la Libertad y de la Democracia, se encaramaran en un poder autocrático, muchas veces terrorista, y casi siempre defensor de la clase doméstica económicamente poderosa y de sus aliados del mundo central.

En la misma Constitución, los municipios y las provincias son Estados autónomos y autárquicos pero, en la práctica, los gobiernos nacionales con asiento en la ciudad de Buenos Aires, 1 generaron una República en dicha ciudad, conjuntamente con algunos sectores de la provincia homónima y contigua, y con esferas de poder de las capitales provinciales o de ciudades importantes del interior y, en contraposición, se generó otro Estado: el de las demás provincias. Esa misma dicotomía se manifiesta en un espectro de lugares que va desde donde el capitalismo había generado algunas fuentes de trabajo, hasta donde la población nunca vivió otro ejercicio que el precapitalista, y que fue víctima de las dádivas de los gobernantes de turno para evitar la explosión social, y donde, a pesar de las crisis nacionales sucesivas, no se experiencia declinación alguna porque no hay lugar más bajo de donde hoy están. Lo curioso es cómo las capitales de las provincias o las cabeceras de cada municipio, con sus propios interiores, se sumergen en dos realidades igualmente polarizadas, así como ocurre dentro mismo de la ciudad de Buenos Aires donde, según Sirvent (1999), desde 1900 con el proceso poblacional se conforman:

dos Buenos Aires, la del centro, aristocrática, [...], con grandes residencias, teatros y una cultura importada de Europa, y la de los barrios, donde se comenzaba a desarrollar una cultura sobre la base de la mezcla de criollos y el inmigrante.

En ese contexto, la Representatividad que la constitución prescribe sólo recae en un sistema que es democrático, en su concepción liberal, pero que en la práctica es imposible de ejercer por el Pueblo más que con el voto en situación de elección, generando descreimiento popular, el surgimiento de líderes, que luego, en el poder, 2 favorecen al sostenimiento de una República desmovilizada, sin participación del Pueblo y con una representatividad acotada y una Democracia aparente.

El descreimiento, años de represión, un decenio en que el menemismo nos hizo vivir en una fantasía capitalista, la desmovilización y destrucción del movimiento popular, los desatinos de una izquierda cada vez más aburguesada y contradictoria, medio siglo de sindicatos unidos al carro populista y luego al neoliberal, socialdemócratas que no definen su acercamiento al Pueblo o su proximidad con los sectores hegemónicos, una Educación “bancaria” al servicio del poder, favorecen al crecimiento de una generación alejada del compromiso por lo popular, y que segmenta su pensamiento sobre lo social, según la partición y fragmentación corporativa de la sociedad argentina.

Así emerge un país que por las realidades contrapuestas entre los interiores y las capitales, por la polarización entre el Pueblo y los sectores dominantes, la falta de respeto y la negación de las minorías y, en virtud de las presiones políticas imperialistas y neoimperialistas del mundo central, nunca se puede terminar de definir como una verdadera Nación.

Es en esta República, donde las pobrezas estructurales han llegado a límites extremos en los años 90, donde, según los propios datos oficiales, alrededor de 50% de la población llegó a vivir en situación de pobreza. En ese contexto imaginario social se invita a construir desde lo pecuniario, y no desde la representación, en la construcción de un Sujeto social que se desarrolle plenamente y que luche por el acortamiento y hasta la aniquilación de las injusticias y desigualdades.

Pero, ¿a qué llamamos pobreza? Ni el Hombre argentino, ni el latinoamericano, ni el asiático carente, ni el africano es sólo pobre por la falta de alimento, de vivienda, de acceso a la salud, de inserción en la Educación, sino que lo es en el contexto de las múltiples pobrezas que lo acosan y lo oprimen y que no sólo se ciñen a las necesidades básicas insatisfechas. Esas múltiples pobrezas también acechan sobre la:

• Pobreza de protección o cuidado

• Pobreza en las oportunidades de construcción de un pensamiento reflexivo o de entendimiento

• Pobreza en las posibilidades reales de participación política

• Pobreza en la satisfacción de las necesidades de creación o recreación (SIRVENT M.T., 1995).

Paradójicamente, mientras el campo está en auge, el campesinado y los trabajadores relacionados con él cada vez son menos, y sufren cada vez mayores carencias en sus ingresos, ya que la reconversión del campo de lechero a productor de soja, entre otros factores, concentró aún más la ganancia en unos pocos y la pobreza en la mayoría, mientras el país industrial, sigue observando como se desangra día a día la otrora orgullosa Industria Argentina.

En el noroeste, y ya también en el norte del centro de la República, las casas de piso de tierra, la lucha contra la vinchuca, la batalla contra el analfabetismo, luego de años de avance hacia una promoción social, especialmente desde la recuperación de la democracia en 1983, observan impávidas, tristes, resignadas, cómo el retroceso es más rápido, y que el flagelo de la desnutrición les toca la puerta.

RECREACIÓN. APUNTES DE DONDE PARTIMOS

Nuestro paradigma del campo de la Recreación lo entiende como un territorio de desarrollo de la Libertad, concibiendo a ésta como una construcción social de carácter positivo donde el hombre puede ser libre sin hallarse sólo; crítico, sin colmarse de dudas; independiente, sin dejar de ser parte de la humanidad (FROMM, 1995). Se desarrolla este campo en una visión socioantropológica como un espacio de desarrollo humano y social, donde el Recreólogo, 3 acompaña, produce e investiga, sin convertirse en un payaso o en un “divertidor” de gente. Es él quien trabaja desde una visión transformadora, construyendo un espacio de Libertad responsable, digna, compartida.

En ese marco devenimos que la Libertad como construcción social se cimienta en la conciencia individual y en la social, no pudiendo ser pasible de ser cercenada por la necesidad de ninguna sociedad de constituirse o conservarse como tal, ni concebirse como aislada desde cada sujeto. Así, alejamos al campo de la Recreación del concepto capitalista que la inmiscuye con el lucro en el tiempo de ocio, o como compensador restablecedor del Sujeto para sus tiempos de obligación.

Entendemos a la Recreación, entonces, como un derecho en la edificación adecuada y armoniosa del Sujeto social, en conjunto con la de sus pares, entendiendo a sus posibilidades recreativas como una necesidad de vida y de desarrollo del mismo.

En el contexto argentino actual no se piensa desde sectores dirigentes e, inclusive, en algunos cercanos a la lucha popular, en el desarrollo orgánico del campo de la Recreación, ya que las urgencias en cubrir las necesidades básicas insatisfechas abarcan las decisiones político, sociales y educativas, desde una concepción individual y asistencialista que desconoce el análisis de las ya destacadas múltiples pobrezas.

Existen hoy planes y programas de trabajo que generan supuestos espacios recreativos en áreas de gobierno, en parroquias, templos e iglesias de distintas confesiones, en algunas agrupaciones políticas y gremiales, entre otras, pero que, por su funcionalismo a favor del grupo que lo genera, termina invadiendo el campo de la Recreación desde un modelo reproductor. Sin embargo, la historia de este campo nos muestra que, desde un modelo diferenciado al que hoy estamos analizando en este trabajo, el mismo fue parte del desarrollo de algunos sectores populares, así como de la movilización social que los sectores de ingresos medios y bajos lograron en su progreso.

Mientras el mundo central consolidaba la Revolución Industrial y el sistema capitalista, nuestras tierras, entre 1860 4 y la primera mitad del siglo XX, eran un páramo con varios asentamientos llamados ciudades, pero que parecían aldeas. 5 En ese contexto, la República buscaba un rumbo y una identidad entre un conglomerado de hombres y mujeres que vivían en esas extensiones, y otros que provenían de Europa y de algunos otros pocos lugares del planeta. A la luz de un liberalismo adaptado a las nuevas repúblicas, en la nuestra se veían con buenos ojos a los emigrados europeos. 6 Unos y otros, con idiomas y costumbres diferentes, conjugaban sus pobrezas, sus deseos, sus necesidades y sus utopías en una sociedad que jugaba entre el liberalismo humanista de los ilustrados y la rancia tradición católica y conservadora. 7

Muchos de los que llegaban iniciaban su camino en solitario, pero un gran grueso lo hacían sin perder sus conciencias de grupo, sus necesidades de contención como paisanos, y entendiendo a la familia como una especie de multitud unida por el idioma, por las costumbres y por un necesario cariño, que les iba a ayudar a sobrevivir en un lar diferente.

En esa coyuntura podemos ubicar las raíces de la Recreación en Argentina, pudiendo relacionar este tiempo con la formación de un Sujeto que deambulaba por el mundo, buscando horizontes nuevos, añorando con tristezas y miedos, con futuros inciertos, y corridos por la explotación y el hambre que el capitalismo ya asestaba a sus condiciones de campesinos, obreros y artesanos. Mientras tanto, a unos pocos se les iba permitiendo discurrir hacia la opulencia y la riqueza, observándose como muchos de ellos, a pesar de sus logros económicos, no ingresaban a los círculos cerrados de los “notables” argentinos, por no pertenecer originariamente a los pueblos anglosajones o a Francia. Así, esta tierra permitía el avance de una diversidad cultural de sujetos que, intentando salir de la pauperización y sin saber donde sería el fin de sus días, pensaban en poder volver.

Las colectividades necesitaban mantenerse unidas, ayudándose, surgiendo asociaciones de socorros mutuos, bibliotecas populares, centros de residentes, entre otras, que, si bien tenían finalidades de asistencia, hacían las bases de centro de desarrollo del sujeto, siendo allí donde italianos, españoles, alemanes, polacos, judíos europeos, árabes, se encontraban con sus sitios, con sus tradiciones comunes, con su lenguaje materno, con sus danzas, pasándose las recetas de la abuela, discutiendo sobre la revolución o la caída del monarca en sus tierras originarias, de sus exilios, unidos por cada cosa que los acercaba a su cultura, su tradición y a su historia originaria. 8

Mientras tanto, una gran mayoría se iba macerando y amalgamando con la cultura local, a veces por necesidad, otras por convicción, siempre buscando un horizonte cierto, sumándose así tradiciones viejas a tradiciones nuevas, observándose como, con el tiempo, las instituciones de las comunidades unían al inmigrante y, asimismo, lo ayudaban a concretar su vida en el nuevo espacio encontrado.

Comenzaron a crecer sus hijos, formados en escuelas de la 1420 9 que, garantizando la enseñanza no religiosa y obligatoria, y que en su concepción de igualdad, les permitió formarse en castellano, con sentimientos nuevos y con una concepción integradora que se multiplicaba hacia los mayores. Muchas de aquellas primeras instituciones que agrupaban a los Pueblos inmigrantes comenzaron a modificar su propuesta hacia la recreación de la cultura originaria, para que estos niños, ya “argentinitos”, no perdieran de vista la identidad de sus padres.

Como ya lo mencionamos, había otra inmigración, de europeos también, relacionada con las empresas que explotaban diferentes negocios y que no sufrían las necesidades de los primeros, 10 uniéndolos sólo con sus pares “pobres” dos factores: la nostalgia y la añoranza.

De la mano de las empresas concesionarias de los ferrocarriles, entre otras, nacen, para los niveles gerenciales y de jefatura, instituciones como el club, donde el practicar un deporte, realizar algún juego, o disfrutar de las cartas, se sustentaba en la misma necesidad de aquella clase que, a brazo partido, a diario, trabajaba de sol a sol, y que se juntaba en su biblioteca popular, en su agrupación, para recrear cotidianamente la patria lejana.

Una de las grandes y tantas diferencias que esta clase inmigrante pudiente pudo instrumentar fue la posibilidad de fundar clubes exclusivos, espacios para el desarrollo social y hasta para sus propias escuelas, favoreciéndose en las perspectivas de sostener sus tradiciones culturales y seguir ejerciendo su poder dominante.

Con el tiempo, y en un pensamiento situado en 2003, podemos evaluar cual fue la consecuencia de esta inmigración, reconociendo que muchos de estos “gringos”, 11 no importando su solvencia o su “clase” recibieron, aquí, de nuestros gobiernos, de las normativas vigentes, oportunidades que se les negaban a los nativos, especialmente a aquellos que descendían de los pueblos originarios.

Esto fue permitiendo la formación de una clase llamada habitualmente media, muy fuerte en su presencia social, eminentemente descendida del europeo, del judío y del árabe, y una clase pudiente, denominada vulgarmente como alta, que seguía viviendo como aristocráticos y burgueses y a quienes, en las primeras décadas del siglo XX, se les sumaban los nuevos ricos de origen anglosajón o francés.

Pero con el tiempo se fue observando que, en una gran franja, se fueron acercando intereses, y muchas instituciones se fueron amalgamando entre sí. Así el fútbol, para dar un ejemplo, dejó de ser una exclusividad de los círculos ingleses hasta convertirse en un deporte popular, 12 las asociaciones de socorros mutuos, las cooperativas, las bibliotecas populares, ya estaban integradas por familias de diversos orígenes culturales y nacionales, incluyendo también en este arco iris a los criollos. 13 Es pintoresco e interesante para analizar algún punto del fenómeno del fútbol:

Hacia 1840 los tripulantes de los barcos ingleses de paso por Buenos Aires se entretenían jugando con una pelota en los terrenos adyacentes al puerto. [...] El 8 de mayo de 1857 se fundó el Buenos Aires Football y el 20 de junio se juega el primer partido oficial entre dos equipos del mismo club, los gorras blancas y los gorras coloradas. 14

El club pasó, con el tiempo, a ser de la familia, previó un proceso de popularización de los deportes extranjeros, que promovían que jóvenes y adolescentes se ubicaran en terrenos baldíos, habitualmente pertenecientes a los ferrocarriles, 15 y allí “fundaban” sus clubes. 16

RECREACIÓN, DESARROLLO E INVOLUCIÓN

Durante las primeras décadas del siglo XX, los tiempos se transformaban y la idea ahora era la búsqueda de trascendencia en esta tierra, lo cual la escuela ya no alcanzaba.

Los clubes y las demás instituciones ya no sólo ofrecían un espacio para el deporte, para la lectura o para la atención asistencial, sino que ahora encaraban actividades múltiples que generaban un proceso de educación integral por fuera de la escuela.

En ellas había maestros quienes, además de sus tareas con el grueso de niños y jóvenes a los que dirigían su trabajo, formaban líderes o adalides que permitían, luego, que un chico de 15 años fuera el “maestro” de uno de cinco, y éste, a medida que iba vivenciando sus experiencias con aquellos maestros y con estos “maestros”, iba construyendo en su imaginario su perfil como dirigente y/o como futuro maestro.

Esa dimensión trascendió más allá de las necesidades culturales de los inmigrantes, y varias generaciones de argentinos fueron creciendo no sólo gracias a la escuela, sino en estas instituciones que brindaban un espacio educativo desde lo que aquí denominaremos como Recreación. 17

Eran muchos padres con ideas de promocionar a los niños como hombres que fueran más allá de la condición en la que ellos vivían, no sólo pensando en el “hijo Dr”, 18 sino en un Hombre pleno que pueda desarrollar su cognición, sus aptitudes motrices, sus potencialidades artísticas, sus relaciones sociales y un sentido crítico y comprometido.

La Asociación Cristiana de Jóvenes, el club Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque, la división Cadetes de River, el Zumerland, las Bibliotecas Populares, fueron creciendo en esta idea de educar en este verdadero precepto que podríamos hoy denominar como una fase concreta de Educación Popular.

Paradójicamente en la denominada Década Infame 19 surgida desde el golpe de estado de 1930, de filiación fascista mussoliniana, encuentra en las propuestas recreativas una veta funcional a su sistema de exclusión y represión. Con la creación de las Colonias para Niños Débiles (desarrolladas en la Capital Federal), el régimen, surgido de elecciones proscriptivas y fraudulentas, pretendía engañar a los sectores pobres, y a la clase media pauperizada, brindando un espacio eventual para que sus hijos vacacionaran y tuvieran alimentos dignos.

Con la llegada del presidente Perón al poder (1945), con su carisma y con eslóganes como el “combatiendo al capital” del himno partidario, favorece a los más discriminados y más pobres, no dejando de ser cada medida funcional al sistema capitalista.

Durante este período el campo de la Recreación creció de la mano de políticas sociales de carácter populista, convirtiéndose en parte de la base para el mantenimiento del peronismo en el poder, que se sustentaba en: promover al Pueblo sin tocar en demasía los intereses de los poderosos nacionales y extranjeros; mantener al Pueblo contento, sin promover su pensamiento y su acción crítica; fortalecer las campañas de propaganda a favor del presidente Perón y su círculo cercano; y mantener un poder legitimado en las urnas y en el basamento popular, sin promover la ruptura de la segmentación entre pobres y ricos.

Esto produce el no fortalecimiento del poder popular, debilitando el avance de un Pueblo educado y pensante, con lo que se allana camino al golpe de Estado que derroca a Perón en 1955, ubicándose en el poder un sector que destruye los signos y el folclore que rodeaba al populismo del gobierno peronista. De cualquier modo, tanto el gobierno de facto, como los constitucionales y los no constitucionales que lo siguieron hasta 1973 (año de regreso del peronismo al poder) no rompieron con planes recreativos, turísticos, sociales y deportivos, sino que, remozándolos, no perdieron su sentido funcionalista e instrumentalista a favor del poder de turno.

Fue en ese tiempo, especialmente entre 1966 y 1973, que aquellos “maestros” y recreólogos formados en las instituciones ya descriptas, sus dirigentes, y otros provenientes de sectores gremiales y políticos ajenos al peronismo y a la derecha católica, estudiantes y militantes universitarios, se amalgaman con pensamientos juveniles, progresistas unos, radicalizados y/o violentos otros, soñando con una Argentina más justa e intentando generar un espacio pleno para los jóvenes, favoreciendo este marco y, entre otras cosas, la vuelta de Perón al poder.

Dentro de esta visión de una Argentina diferente, muchas comunidades militantes creaban grupos de acción social en los sectores más rezagados de la población, con espacios verdaderamente recreativos, inmersos en un modelo de Educación Popular, como dimensión amplia de aprendizaje, que no se ciñe sólo a la alfabetización, sino al desarrollo pleno del individuo y su grupo social, desarrollando espacios problematizadores de la realidad social y un sentido crítico militante.

Pero la lucha interna del peronismo, que aglutinaba a sectores de ultraderecha y grupos de ultraizquierda, la ambigüedad de la izquierda, la habitual desmovilización y el desconcierto de los sectores populares, favorecieron a la llegada del terrorismo de Estado al poder, de la mano de la Junta Militar que gobernó desde 1976.

Junto al terror se consolidó una gran desmovilización promovida desde el poder militar, los sectores económicos, eclesiásticos y sociales de derecha, generando un contexto neoliberal inédito, fortalecido en una nueva sociedad individualista, descomprometida y temerosa.

Entre desaparecidos forzadamente y asesinados, encontramos que no funcionaron más la gran mayoría de las instituciones sociales que, desde procesos recreativos y enlazados con la Educación Popular, movilizaban hacia un pensamiento crítico y un desarrollo autónomo a los vastos sectores de los “sin voz”.

Los clubes fueron dejando de pertenecer a la familia, comenzando a diversificar los pagos de cuotas, donde, antes con un pago bajo, todo se realizaba en una institución. En este tiempo cada actividad tenía su propio costo, además de la cuota societaria, creciendo la idea y una costumbre, donde las instituciones sociales ya no son para los sectores populares, sino que van diferenciándose justamente de ellos, pareciéndose más a los clubes cerrados del mundo central. 20

De esta forma las clases populares y los sectores medios comenzaron a ver que su diversión pasaba por la televisión, y por muy eventuales salidas a lugares donde el “juego” sólo se realiza si lo pagamos. Al decir de Andrade de Melo (2003):

hay una privatización cada vez mayor de las vivencias cotidianas, con las personas restringiéndose cada vez más a su espacio doméstico, utilizando los equipamientos tecnológicos (televisión, video, internet) como mediadores de su contacto con la realidad, lo que termina por reducir sensiblemente las expresiones humanas y afectivas.

Una nueva cultura del ocio crecía destruyendo todo avance popular en el campo de la Recreación. “Para garantizar el control sobre las masas, se venden fantasías irrealizables, simulacros de lo real, difundidos por un medio y por una industria cultural poderosa.” (ANDRADE DE MELO, 2003).

DEMOCRACIA, ...¿DEMOCRACIA?

También sobre la base de su carisma y de la esperanza popular, llega Raúl Alfonsín al poder (1983), suponiéndose entonces algunos cambios que también tocaban al campo de la Recreación.

En ese tiempo, y en algunos que le sucedieron:

• se generaron espacios populares destinados a un campo de la Recreación pensado en el paradigma de la Libertad social, del desarrollo del Sujeto y de sus grupos sociales;

• se gestaron en Buenos Aires primero, en Córdoba después, y en otros lugares más tarde, la formación en el campo de la Recreación en el nivel Superior;

• las políticas sociales concibieron atisbos de espacios de lucha por la liberación desde el pensamiento crítico superador de vastos sectores empobrecidos y acallados.

Pero la propia debilidad de los gobiernos legitimados por el voto, la traición de viejos dirigentes populares hoy al servicio del poder económico mundial; la propaganda oficial y el aniquilamiento de cualquier modo de resistencia a comprender que la “globalización” es sólo la versión moderna de la cruz y la espada española, británica, holandesa, portuguesa y francesa en la colonización americana, hicieron añicos cualquier intento de liberación popular: 21 “Hoy nos encontramos en un momento histórico donde los movimientos sociales han sido debilitados a partir de una recurrente política de fragmentación del entramado social, de un discurso fatalista.” (GRIFFA MARCOS, 2002).

Ya ni los jubilados, ni los trabajadores vacacionan en las colonias y hoteles propiedad de Sindicatos y mutuales, otrora constructores de lo que fuera el Turismo Social. Niños y jóvenes no usufructúan de planes sociales recreativos y deportivos en sus barrios; los clubes se cierran en muchos lugares del país, y sólo resuenan los vítores y las risas de viejos tiempos; las tribunas de las canchas son sólo pobladas de “hinchas” que llegan en autos, siendo pocos los que se animan a gastar sus magros ingresos en la entrada a la cancha.

Es decir, el campo de la Recreación como organización en acción hacia la mayoría de la población se ve, especialmente, en el país interior de la República, en un estado de latencia, y, tal vez, esperando.

FORMACIÓN EN RECREACIÓN

En este duro contexto nos preguntamos: ¿para qué formarse en Recreación?

Desde aquí podemos responder:

La investigación, la formación y la acción de los recreólogos en el terreno están lentamente concientizando sobre la posibilidad de desarrollo del campo de la Recreación, como un campo educativo y popular.

Hablamos de educativo en el marco de una educación popular amplia, donde lo recreativo y el pensamiento crítico conciente se enmarca en una acción dialéctica que, desde las realidades culturales de cada grupo social, de cada comunidad, se engarza en las posibilidades de desarrollo del Sujeto, de sus grupos de convivencia y de la comunidad circundante. Cuando decimos popular, nos referimos al Pueblo todo, pero pensado como comunidad comprometida, y no como un sector dominante sobre otro.

Hoy, la formación en Recreación en Córdoba, y en algunos lugares del resto del país, se cimenta en un paradigma complejo que amalgama pensamientos de desarrollo social, no premeditados como funcionales a un sistema en particular, sino destinado a un primer paso de progreso de la conciencia popular en este tiempo y contexto histórico y social.

Partiendo de la premisa que “de una conciencia auténtica de la opresión nace la necesidad […] de abolir la opresión” (FREIRE, 1987), y concientes que nuestro avance y nuestra postura no se constituye hoy en ninguna política de Estado, ni siquiera en la proyección de acción de los partidos populares, 22 sabemos que lo preponderante es hoy la divulgación, la formación y la acción directa.

De dicha formación surgen movimientos de Recreólogos, que en el accionar avanzan estrechamente dentro de procesos culturales múltiples, en un desarrollo ideológico de acción concreta, sumergiéndose desde el campo de conocimiento de la Recreación en las aristas de la concientización individual y grupal, sobre la situación del argentino de hoy.

En esa línea, a través de actividades relacionadas a las expresiones populares más acendradas en el Pueblo, de acciones artístico recreativas, expresivas, recreodeportivas, del acercamiento a sectores en situación riesgosa y discriminada, al trabajo de prácticas en cárceles, a la acción en la formación de grado en carreras que desconocían o le daban la espalda al campo del Juego y al de la Recreación, a la formación de actores populares sin formación más que básica como “maestros populares”, entre otras intervenciones, se va generando un movimiento de acción que ya excede a las propias mediaciones de los Recreólogos involucrados.

Este movimiento se sostiene en una amalgama de sujetos, de ideologías, de culturalidades, que, en sus dimensiones de consensos y disensos, va permitiendo la formación para la Libertad, desde la Libertad y por la Libertad, entendiendo que Movimiento significa y resignifica la idea de la complejidad, como mixtura de ideologías diversas, construidas en nuevos paradigmas tendientes al desarrollo de lo popular. 23

Podrá el lector no comprender, en la estructura de este documento, cómo se puede construir este movimiento de desarrollo desde una realidad compleja, incongruente y llena de incertidumbre. La profesionalidad, el convencimiento, el respeto y el compromiso con uno y con el otro, la convicción y el trabajo permanente, nutren y permiten crecer dicho movimiento. Si hoy vivimos en un mundo colonizado donde aún los actores no tomaron conciencia plena de su condición de ser instrumentos de la propia colonización, 24 sólo en el desarrollo personal pleno se cimentarán los grupos sociales de los cuales surgirán las comunidades concientizadas y accionantes. De todo ello se logrará, al menos, la lucha. El desarrollo del campo de la Recreación en muchos lugares de nuestra Nación sabe hoy de esa lucha, y construye desde ella.

 

The scope of the field of recreation in the construction of the Argentine nation.
Popular education stemming from the people and its concept of strengthening the originary cultures

ABSTRACT

This present article intends to readdress the determinations that implied in the construction of the field of Recreation from the social issues derived from the construction of the Nation, from external and internal immigrations, from welfare and populist policies, as well as the destruction of actions from the countryside during the military dictatorship and since the establishment of the neoliberal empire. This article presents the reader with the actions which, nowadays, lead to the recovery of the countryside and its insertion in the awareness process towards transformation.

KEY WORDS: recreation – popular education – making of nationality – demobilization – awareness.

 

A dimensão do campo da recreação na construção da nação argentina.
Educação popular desde o povo e seu conceito de cimentação das culturas originárias

RESUMO

No presente artigo, tenta-se resgatar o devir que levou à construção do Campo da Recreação desde as problemáticas sociais derivadas da construção da Nação, da imigração externa e interna, das políticas assistencialistas e populistas, assim como à destruição da ação do campo durante a ditadura e desde o império do “neoliberalismo”. O artigo apresenta ao leitor ações que levam hoje em dia à recuperação do campo, e a sua inserção na conscientização para uma transformação.

PALAVRAS-CHAVE: recreação – educação popular – construção da nacionalidade – desmobilização – conscientização

NOTAS

* Documeanto basado en el ensayo titulado “Recreación / Ocio y Educación Popular en Córdoba”. Presencias difusas, ausencias claras en un país en crisis, presentado en el Coloquio sobre Coordinación Sociocultural en Francia y sus analogías, Bordeaux, 2003.

** Docente Espacio Curricular Juego, coordinador Trayecto Juego – Juego Motor – Desarrollo y Aprendizaje Motor, coordinador Núcleo Investigación en Educación Física / Instituto del Profesorado en Educación Física – Córdoba, co-coordinador Grupo Motoneta – Recreación y Tiempo Libre, vicepresidente de La Payana. Asociación Civil Profesionales de la Recreación – República Argentina.

1 La Capital Federal.

2 Por el populismo que imponen, por sus grados de irresponsabilidad en las promesas electorales, o por reconvertir, ya en el poder, su mensaje popular en el discurso y en la acción generada en el interés del mundo dominante.

3 El profesional de la Recreación.

4 Tomamos esta fecha pues Buenos Aires estuvo separada del resto de las provincias hasta el 17 de setiembre de 1861, que concluyó con el predominio de ese Estado la lucha entre el mismo y la Confederación Argentina.

5 Censo 1869: 1.830.214 habitantes para kilómetros cuadrados.

6 De 1853 a la fecha la Constitución, reza en su art. 25 que el Gobierno Federal fomentará la inmigración europea.

7 Entre 1863 y 1880 entran al país 623.400 personas. En 1895 de 3.956.000 habitantes, 677.000 viven en Buenos Aires y de ésos 318.000 son argentinos y 359.000 extranjeros. De 1904 a 1912 entran al país 2.527.000 extranjeros.

8 Como ejemplo, en un sólo barrio de Buenos Aires (Mataderos), se formaron entre 1900 y 1930, 5 Sociedades de Fomento, 6 Bibliotecas Populares/públicas, 4 clubes. [...] Estas instituciones fueron ámbitos importantes para la educación de los obreros y los sectores populares. Se organizaban conferencias, lecturas comentadas de libros, grupos de teatro, apoyo al cuidado y la educación de los hijos de las mujeres trabajadoras (SIRVENT, 1999).

9 La Ley 1420 consagró la Escuela Pública común, gratuita y laica, permitiendo inundar de escuelas primarias todo el país, franqueando el acceso a la escuela a nativos e inmigrantes por igual.

10 Desde mediados del siglo XIX, los irlandeses dedicados a la cría ovina, en campos de 200 a 300has., constituyen una capa de medianos productores, de gran peso económico y social en el sur de la provincia de Buenos Aires (TUR, 1984).

11 Modismo popular como se denomina en vastos sectores de la República Argentina a los europeos.

12 Aunque la dirigencia y la organización nacional de este deporte no dejó de tener visos colonizadores, favoreciendo a que hoy se constituya en pantalla y punta de lanza de los poderosos como aquel pan y circo de los Romanos.

13 “Las personas precisan entenderse en cuanto son productoras de cultura y entender la cultura a partir de la visión de movilidad y de influencia múltiples” (ANDRADE DE MELO, 2003).

14 Historia Viva – La Razón, 1905 – 1980. Buenos Aires, 1980.

15 La realidad nos indica que los ferrocarriles de capital inglés que surcaban el territorio nacional, habían recibido gratuitamente lo necesario para las vías, estaciones, talleres y grandes terrenos aledaños a las líneas férreas.

16 “Entre 1900 y 1906 se fundan River Plate, Boca Juniors, Racing Club, Ferrocarril Oeste, Atlanta entre otros” (Hist. Viva ya cit.). A pesar de sus nombres ingleses, casi todos sus socios provenían de zonas de arrabales y orilleras.

17 Seguramente, en distintos ámbitos de la Educación no acordaran con nosotros en esta denominación y lo ubicarán en estructuras conceptuales como Educación No Formal, Informal etc.

18 En la literatura Argentina se destaca el uruguayo Florencio Sánchez que en la obra M’ hijo el Doctor, hizo una miscelánea de aquellos tiempos del siglo XX en que inmigrantes, obreros, campesinos criollos y europeos, soñaban con el hijo universitario, permitiendo que dicho título en la Argentina representara a toda una época.

19 Período entre el 6 de setiembre de 1930 y 1945.

20 “La dictadura militar había fomentado la desconfianza de unos con otros, lo que obstaculizó la acción de las asociaciones voluntarias y organizaciones comunitarias” (SIRVENT, 1999).

21 “Somos prisioneros de una alternativa cuyo otro polo es trágico: una nueva y destructiva colonización [...] un de los términos de la alternativa es la total subalternidad a los proyectos del gran capital multinacional, con todo lo que ello implica para el tercer mundo, incluido el genocidio y el etnocidio” (SAMIR AMIN).

22 Incluyendo a la izquierda.

23 Cuando decimos popular no lo definimos: “en términos de la aceptación por la mayoría; es el resultado del proceso creador de los sectores populares.” (SIRVENT, 1999).

24 En un buen intento de traer aquí a Franz Fanon.

REFERÊNCIAS

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Recebido: 10 de outubro de 2005
Aprovado: 10 de dezembro de 2005

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